Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Instrucciones para dar cuerda al reloj
Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.
JULIO CORTÁZAR
Es un espacio para ver las cosas que uno puede escribir o pensar. Si no le gusta, me encantaria que me lo diga. Su comentario es muy importante para la empresa de mi cerebro. Gracias.
..."No sabes que no existe el diablo, solo es Dios cuando esta borracho"...
Tom waits.
jueves, 14 de enero de 2010
ÚLTIMO PROLOGO
Quiero pedir perdón por vivir.
Perdón por, pedirle peras al olmo,
Veranos al invierno, que me mire un ciego.
Quiero pedir perdón por haber hablado,
De más y con lo justo. Por no callar a mi alma,
Por no callar mi ilusión.
De quebrarme antes que doblarme.
Pido perdón por haberte amado tanto,
Por haber peleado, no descansar.
Por volver borracho, cantando, triste, solitario.
Mirarte y saber que no están fácil decir.
Quiero pedir perdón por ser quien soy,
Por no arrodillarme ante ti
Por darte mi corazón
Y que lo reventaras sobre el pavimento
Perdón por pedirlo y que lo aceptes, tan hipócritamente
Ven a buscarme cuando quieras
Ya hice mi determinación
Ningún fruto te dejo,
Solo yerba secándose al sol.
Quiero pedir perdón por vivir.
Perdón por, pedirle peras al olmo,
Veranos al invierno, que me mire un ciego.
Quiero pedir perdón por haber hablado,
De más y con lo justo. Por no callar a mi alma,
Por no callar mi ilusión.
De quebrarme antes que doblarme.
Pido perdón por haberte amado tanto,
Por haber peleado, no descansar.
Por volver borracho, cantando, triste, solitario.
Mirarte y saber que no están fácil decir.
Quiero pedir perdón por ser quien soy,
Por no arrodillarme ante ti
Por darte mi corazón
Y que lo reventaras sobre el pavimento
Perdón por pedirlo y que lo aceptes, tan hipócritamente
Ven a buscarme cuando quieras
Ya hice mi determinación
Ningún fruto te dejo,
Solo yerba secándose al sol.
UN SEMÁFORO DE BUENOS AIRES.
Yo, ya soy tu asesino
Por tu caridad
Vos sos mi juez
Desde que naciste
No quisiste revertir la situación
Como todos acá
Tengo un revolver en mis ojos
Y ansias de que te pase todo lo malo
Que puedas sufrir
Un ser igual a todos
Mi cama es de clavos
Mi madre la mas puta
Mi padre no sé
Mis hermanos descorazonados
Mi vida muerta
Mi intención es matarte
Matar toda tu creación
Con mi ignorancia castigar tu poder
Porque vos con tu poder
Me deshiciste de una manera atroz
Voy a dormir con todas tus hijas vírgenes
Y mostrarte tu muerte
Sé que tenes miedo
Yo también lo tuve
Pero de a poco vas a ir aceptándola
Así como yo nací muerto
Dudas de tu vida que sabes que está mal
Porque nadie te enseño la palabra
En un rio te refugiaras
Querrás huir
Pero te van a suicidar de antemano
Todos tus males, tus bondades
Tus enérgicos abrazos, tu mentira piadosa
Tu verano en familia, tu fiesta privada
Tu amor con plata
Quédate tranquilo
Que tengo el cedro perfecto
Y el bronce justo para labrar tu nombre
Yo cuidare de tus hijas vírgenes
No temas
Cuidare a tus vírgenes
Solo date cuenta
Cuanto te ayudo, ir por la iglesia
Para mentirle y redimirte
Por ser un niño y un asesino
Y…¿qué hay de malo saber que perdiste?.
Yo, ya soy tu asesino
Por tu caridad
Vos sos mi juez
Desde que naciste
No quisiste revertir la situación
Como todos acá
Tengo un revolver en mis ojos
Y ansias de que te pase todo lo malo
Que puedas sufrir
Un ser igual a todos
Mi cama es de clavos
Mi madre la mas puta
Mi padre no sé
Mis hermanos descorazonados
Mi vida muerta
Mi intención es matarte
Matar toda tu creación
Con mi ignorancia castigar tu poder
Porque vos con tu poder
Me deshiciste de una manera atroz
Voy a dormir con todas tus hijas vírgenes
Y mostrarte tu muerte
Sé que tenes miedo
Yo también lo tuve
Pero de a poco vas a ir aceptándola
Así como yo nací muerto
Dudas de tu vida que sabes que está mal
Porque nadie te enseño la palabra
En un rio te refugiaras
Querrás huir
Pero te van a suicidar de antemano
Todos tus males, tus bondades
Tus enérgicos abrazos, tu mentira piadosa
Tu verano en familia, tu fiesta privada
Tu amor con plata
Quédate tranquilo
Que tengo el cedro perfecto
Y el bronce justo para labrar tu nombre
Yo cuidare de tus hijas vírgenes
No temas
Cuidare a tus vírgenes
Solo date cuenta
Cuanto te ayudo, ir por la iglesia
Para mentirle y redimirte
Por ser un niño y un asesino
Y…¿qué hay de malo saber que perdiste?.
LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA PLURAL
Un día, dos seres se conocen.
Se acarician.
Se hablan.
Se toman de la mano.
Se friccionan.
Se erradican.
Se pelean.
Se acuestan.
Se emborrachan.
Se prohíben.
Se dan cuenta.
Se crean.
Se crían.
Se miran.
Se ponen tristes.
Se aguantan.
Se despejan.
Se olvidan.
Se lloran.
Se abrazan.
Se mienten.
Se desviven.
Un día, uno de los dos deja de ser.
Un día, dos seres se conocen.
Se acarician.
Se hablan.
Se toman de la mano.
Se friccionan.
Se erradican.
Se pelean.
Se acuestan.
Se emborrachan.
Se prohíben.
Se dan cuenta.
Se crean.
Se crían.
Se miran.
Se ponen tristes.
Se aguantan.
Se despejan.
Se olvidan.
Se lloran.
Se abrazan.
Se mienten.
Se desviven.
Un día, uno de los dos deja de ser.
GRACIAS POR LA LUZ (En tres actos y medio)
Primer acto:
Un cuarto oscuro, una tos de cigarro, un cigarro, un hombre de treinta años.
Se levanta de la cama, va hacia la puerta. Aprieta la tecla de luz, no prende. Con miedo mira a la lamparita y sin más, se va hacia el inodoro, primero escupe, luego, orina.
Exclama unos alaridos, quejas o una forma medio rara de bostezar. Camina hacia la cama de vuelta, se sienta, se rasca la cabeza, piensa.
De abajo de la cama saca una botella de vino, le da un beso profundo. Enamorado, toma un trago. Piensa, su corazón empieza a latir, el lo escucha y se pone contento. Como si escuchara alguna melodía tierna, tranquila, de esas que dan paz, de esas que tranquilizan. Esboza una sonrisa, la mira, piensa.
Se pone a hacer una especie de elongación, empieza a ejercitar su cuerpo, lo hace hasta sentirse exhausto, ya todo transpirado, se levanta del piso se sienta en la cama, prende un cigarro, le da un sorbo al vino y exclama:
-¿Quién habrá sido mi madre? no sé,… la verdad, no sé.
El ya no puede recordar. Piensa.
Mira una pila de libros, se para, los agarra y los tira contra la pared, los junta, los acomoda de la misma manera en que estaban. No sabe qué hacer (todos los días es lo mismo).
Toma otro trago de vino. Afuera ya se acercaba el mediodía (el sabia por el olor a comida). De una estantería saca diferentes comidas en lata, elige una de arvejas, busca el abridor, la abre. Se alimenta, sigue tomando. Las arvejas ya rancias de tantos años, son una mezcla de baba y de esas capsulas de dos colores. Se le acaba el vino, va en busca de otro. Agarra uno, lo descorcha, mira el halo verde de la punta, como si fuera su último trago, bebe. Desesperado, piensa. Ya tranquilo, vuelve a pensar. Termina su comida, se hecha en la cama, duerme.
Segundo acto:
Se despierta. Toma vino, ya embriagado, sigue tomando, escucha el pulso de su corazón. Feliz, se para, camina un par de pasos y cae como una bolsa, directo al piso. Su cuerpo entra en un estado de convulsiones atroces, de entumecimiento muscular, una especie de epilepsia provocada por el vino. Ya con sus piernas totalmente inmóviles, trata de arrastrarse hacia la cama. Con toda la fuerza de su ser, se para. Empieza a sentir esa sensación horrible dentro del estomago, tiene ganas de vomitar, tiene grandes arcadas, cada vez más fuertes, cada vez más intensas, cada vez más dolorosas, escucha su pulso como aumenta, parece que el corazón se le va a salir, el latido ya parece un acople, ya le molesta. Abre su boca y vomita. Con todo el vino y rastros de arvejas, también va su corazón. No mas latido, no mas pulso, no mas corazón.
-¿Dónde está mi corazón? Exclama enojado y con gusto a preocupado. Se le pasan todos los dolores. Se tira al piso a buscarlo, desesperado, se pregunta donde pudo haber ido. Da vuelta la cama, vacía la estantería, tira la mesa, busca entre las botellas, entre los zapatos, entre las frazadas, entre las arvejas, entre el vomito…no hay nada. No mas latido, no mas pulso, no mas corazón. No más nada.
Se sienta y se pone a pensar en, ¿Dónde estará? Y que su corazón era lo único que tenia para saber que estaba vivo, que pasara sin sus latidos, sin su pulso, sin su reloj natural. Ya resignado, no bebe más.
Tercer acto:
En otro cuarto (todo iluminado), al lado del suyo, una mujer llorando. Sin remedio, sin consuelo. Rompe el enchufe, agarra los dos cables, se los mete en la boca, los muerde. Sin remedio, sin consuelo, sin llanto.
Y medio:
Automáticamente se prende la luz en el cuarto de él. No entiende como paso, pero dentro de su oscuro cuarto había luz. Como un muerto que vuelve a vivir dos segundos, se pone a buscar el corazón, mira adelante suyo y ahí estaba. Todo el tiempo estuvo ahí, solo que la desesperación no lo dejo ver. Lo agarra, se lo mete en la boca, toma la botella de vino y como si fuera una pastilla, lo traga, ayudándolo con el vino. Vuelve el latido, el pulso, el corazón.
Mira la lamparita, piensa, toma un palo y la rompe. Ya de nuevo en la oscuridad, se da media vuelta y con el corazón en su lugar se va a dormir, había tenido un día agitado.
Primer acto:
Un cuarto oscuro, una tos de cigarro, un cigarro, un hombre de treinta años.
Se levanta de la cama, va hacia la puerta. Aprieta la tecla de luz, no prende. Con miedo mira a la lamparita y sin más, se va hacia el inodoro, primero escupe, luego, orina.
Exclama unos alaridos, quejas o una forma medio rara de bostezar. Camina hacia la cama de vuelta, se sienta, se rasca la cabeza, piensa.
De abajo de la cama saca una botella de vino, le da un beso profundo. Enamorado, toma un trago. Piensa, su corazón empieza a latir, el lo escucha y se pone contento. Como si escuchara alguna melodía tierna, tranquila, de esas que dan paz, de esas que tranquilizan. Esboza una sonrisa, la mira, piensa.
Se pone a hacer una especie de elongación, empieza a ejercitar su cuerpo, lo hace hasta sentirse exhausto, ya todo transpirado, se levanta del piso se sienta en la cama, prende un cigarro, le da un sorbo al vino y exclama:
-¿Quién habrá sido mi madre? no sé,… la verdad, no sé.
El ya no puede recordar. Piensa.
Mira una pila de libros, se para, los agarra y los tira contra la pared, los junta, los acomoda de la misma manera en que estaban. No sabe qué hacer (todos los días es lo mismo).
Toma otro trago de vino. Afuera ya se acercaba el mediodía (el sabia por el olor a comida). De una estantería saca diferentes comidas en lata, elige una de arvejas, busca el abridor, la abre. Se alimenta, sigue tomando. Las arvejas ya rancias de tantos años, son una mezcla de baba y de esas capsulas de dos colores. Se le acaba el vino, va en busca de otro. Agarra uno, lo descorcha, mira el halo verde de la punta, como si fuera su último trago, bebe. Desesperado, piensa. Ya tranquilo, vuelve a pensar. Termina su comida, se hecha en la cama, duerme.
Segundo acto:
Se despierta. Toma vino, ya embriagado, sigue tomando, escucha el pulso de su corazón. Feliz, se para, camina un par de pasos y cae como una bolsa, directo al piso. Su cuerpo entra en un estado de convulsiones atroces, de entumecimiento muscular, una especie de epilepsia provocada por el vino. Ya con sus piernas totalmente inmóviles, trata de arrastrarse hacia la cama. Con toda la fuerza de su ser, se para. Empieza a sentir esa sensación horrible dentro del estomago, tiene ganas de vomitar, tiene grandes arcadas, cada vez más fuertes, cada vez más intensas, cada vez más dolorosas, escucha su pulso como aumenta, parece que el corazón se le va a salir, el latido ya parece un acople, ya le molesta. Abre su boca y vomita. Con todo el vino y rastros de arvejas, también va su corazón. No mas latido, no mas pulso, no mas corazón.
-¿Dónde está mi corazón? Exclama enojado y con gusto a preocupado. Se le pasan todos los dolores. Se tira al piso a buscarlo, desesperado, se pregunta donde pudo haber ido. Da vuelta la cama, vacía la estantería, tira la mesa, busca entre las botellas, entre los zapatos, entre las frazadas, entre las arvejas, entre el vomito…no hay nada. No mas latido, no mas pulso, no mas corazón. No más nada.
Se sienta y se pone a pensar en, ¿Dónde estará? Y que su corazón era lo único que tenia para saber que estaba vivo, que pasara sin sus latidos, sin su pulso, sin su reloj natural. Ya resignado, no bebe más.
Tercer acto:
En otro cuarto (todo iluminado), al lado del suyo, una mujer llorando. Sin remedio, sin consuelo. Rompe el enchufe, agarra los dos cables, se los mete en la boca, los muerde. Sin remedio, sin consuelo, sin llanto.
Y medio:
Automáticamente se prende la luz en el cuarto de él. No entiende como paso, pero dentro de su oscuro cuarto había luz. Como un muerto que vuelve a vivir dos segundos, se pone a buscar el corazón, mira adelante suyo y ahí estaba. Todo el tiempo estuvo ahí, solo que la desesperación no lo dejo ver. Lo agarra, se lo mete en la boca, toma la botella de vino y como si fuera una pastilla, lo traga, ayudándolo con el vino. Vuelve el latido, el pulso, el corazón.
Mira la lamparita, piensa, toma un palo y la rompe. Ya de nuevo en la oscuridad, se da media vuelta y con el corazón en su lugar se va a dormir, había tenido un día agitado.
RESURECCION
Supongamos que todos tenemos un alma y que después de esta vida reencarnamos en otro cuerpo con el mismo alma. El ser humano pasaría a ser un cupo limitado de almas. Estas serian siempre las mismas pero con otro cuerpo y sin recordar su vida anterior (por supuesto). Entonces se podría decir que el ser humano está condenado a vivir eternamente, dejando despojos de la nada, vida tras vida. Es decir que las almas tienen su propia comunicación entre ellas. No estamos hablando de un lenguaje oral, más que nada de transmisión por los sentidos.
En mi opinión; la vida eterna, la resurrección, la reencarnación y el cupo limitado de almas, no son más que el mismo infierno metaforizado, ya que el alma a través de los sentidos va a poder reencarnar con la pena o la alegría que le ha tocado en la otra vida. Más que nada la pena porque teóricamente uno se va de esta tierra o muere sin ganas de hacerlo. En el caso de los suicidas; se van porque este mundo es mucho para ellos, pero esto es más extenso. Por ende en la otra vida va a conservar la pena de su vida pasada repitiendo este ejercicio hasta que el alma llegue a su fin.
Esta manera no es más que otra demostración de la eterna ambición de querer transgredir a través de los tiempos o lo que es mucho más grande, convertirse en una especie de dios, ya que para muchos dios es eterno. Como siempre el hombre queriendo conservar todo tal cual esta o estaba. ¿No se dan cuenta que el mundo gira todo el tiempo y que al girar, el tiempo pasa?
Suponiendo que uno tuvo muchas vidas anteriores, que hemos sido toda clase de ser que habita esta tierra, todo aquello que en poca o gran cantidad tiene un sistema de respiración y de movimiento, aunque sea de milímetros. Al trasgredir en forma material durante días, años, décadas, siglos; es obvio que hay una existencia material del ser , pero acaso ¿no hay una inexistencia del alma, una falta de identidad en todo esto de vivir por años?
Supongamos que todos tenemos un alma y que después de esta vida reencarnamos en otro cuerpo con el mismo alma. El ser humano pasaría a ser un cupo limitado de almas. Estas serian siempre las mismas pero con otro cuerpo y sin recordar su vida anterior (por supuesto). Entonces se podría decir que el ser humano está condenado a vivir eternamente, dejando despojos de la nada, vida tras vida. Es decir que las almas tienen su propia comunicación entre ellas. No estamos hablando de un lenguaje oral, más que nada de transmisión por los sentidos.
En mi opinión; la vida eterna, la resurrección, la reencarnación y el cupo limitado de almas, no son más que el mismo infierno metaforizado, ya que el alma a través de los sentidos va a poder reencarnar con la pena o la alegría que le ha tocado en la otra vida. Más que nada la pena porque teóricamente uno se va de esta tierra o muere sin ganas de hacerlo. En el caso de los suicidas; se van porque este mundo es mucho para ellos, pero esto es más extenso. Por ende en la otra vida va a conservar la pena de su vida pasada repitiendo este ejercicio hasta que el alma llegue a su fin.
Esta manera no es más que otra demostración de la eterna ambición de querer transgredir a través de los tiempos o lo que es mucho más grande, convertirse en una especie de dios, ya que para muchos dios es eterno. Como siempre el hombre queriendo conservar todo tal cual esta o estaba. ¿No se dan cuenta que el mundo gira todo el tiempo y que al girar, el tiempo pasa?
Suponiendo que uno tuvo muchas vidas anteriores, que hemos sido toda clase de ser que habita esta tierra, todo aquello que en poca o gran cantidad tiene un sistema de respiración y de movimiento, aunque sea de milímetros. Al trasgredir en forma material durante días, años, décadas, siglos; es obvio que hay una existencia material del ser , pero acaso ¿no hay una inexistencia del alma, una falta de identidad en todo esto de vivir por años?
EL POETA.
Tú crees que eres distinto,
porque te dicen poeta,
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas.
De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.
Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan,
por un pedazo de pan.
Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.
Vive junto con el pueblo;
no lo mires desde afuera,
que lo primero es el hombre,
y lo segundo, poeta.
De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.
ATAHUALPA YUPANQUI.
Tú crees que eres distinto,
porque te dicen poeta,
y tienes un mundo aparte,
más allá de las estrellas.
De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.
Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan,
por un pedazo de pan.
Poeta de ciertas rimas:
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas,
del hachero y sus miserias.
Vive junto con el pueblo;
no lo mires desde afuera,
que lo primero es el hombre,
y lo segundo, poeta.
De tanto mirar la luna,
ya nada sabes mirar.
Eres como un pobre ciego,
que no sabe a dónde va.
ATAHUALPA YUPANQUI.
miércoles, 13 de enero de 2010
DE UNA MAÑANA SIN DORMIR Y EN COLECTIVO
Al haber tantos problemas, se genera una saturación en el cerebro del sistema. Tantas veces se satura que se crea un vacio, una constante eyaculación de la nada, un libro ahogado en una zanja. Conciso y rápidamente hecho culpas a la fricción en mal horario, al relajo constante, reiterado. A los medios alienados.
Desde el auto despojado del saber; a el ateo más culto y erudito. Sus planteos o su forma de pararse frente a esto que llamamos vida son equivocados. Están atados a la nada. No les importa “el yo” en lo más mínimo.
El sistema no es más que un cuerpo con cientos de lobotomías, bien enfermo. La redundancia del hombre es lo que nos mata y nos educa, es nuestra cárcel perpetua. Desde la cruz del sur en sentido material, al cerebro, en algo llamado pensar.
En el día de hoy a ocurrido algo muy lógico en estos tiempos. Han saltado la medianera de mi libertad y pisado las macetas que mi madre ha cuidado tanto tiempo. Los genios que todavía no se dan cuenta, se olvidaron el respeto.
Con arrogancia e intolerancia dejo a mi modo y a mi saber estos párrafos, para algunos, ilógico, para otros, un pensamiento. Para mí solo es una mañana sin dormir y en colectivo.
A saber:
…”La noche nos ofrece, solo un poco menos de la mitad del brillo de la luna. Y el día está en complot con el sol”...
W.Gimmer.*
*Pensador y traductor armenio. (1882-1915)
Al haber tantos problemas, se genera una saturación en el cerebro del sistema. Tantas veces se satura que se crea un vacio, una constante eyaculación de la nada, un libro ahogado en una zanja. Conciso y rápidamente hecho culpas a la fricción en mal horario, al relajo constante, reiterado. A los medios alienados.
Desde el auto despojado del saber; a el ateo más culto y erudito. Sus planteos o su forma de pararse frente a esto que llamamos vida son equivocados. Están atados a la nada. No les importa “el yo” en lo más mínimo.
El sistema no es más que un cuerpo con cientos de lobotomías, bien enfermo. La redundancia del hombre es lo que nos mata y nos educa, es nuestra cárcel perpetua. Desde la cruz del sur en sentido material, al cerebro, en algo llamado pensar.
En el día de hoy a ocurrido algo muy lógico en estos tiempos. Han saltado la medianera de mi libertad y pisado las macetas que mi madre ha cuidado tanto tiempo. Los genios que todavía no se dan cuenta, se olvidaron el respeto.
Con arrogancia e intolerancia dejo a mi modo y a mi saber estos párrafos, para algunos, ilógico, para otros, un pensamiento. Para mí solo es una mañana sin dormir y en colectivo.
A saber:
…”La noche nos ofrece, solo un poco menos de la mitad del brillo de la luna. Y el día está en complot con el sol”...
W.Gimmer.*
*Pensador y traductor armenio. (1882-1915)
LAS INCREIBLES DUDAS AFIRMADAS
O…
Varias cosas a la vez…
O…
Un breve descanso…
O…
Una mañana sin sol…
O…
Todas las veces que no estuve…
O…
La altura como punto de partida…
O…
El saco bordo enterrado…
O…
Manojos de pelos en mis manos…
O…
Simplemente no supe decir…
O…
Las sombras a mis espaldas…
O…
El viento de desde otro rumbo…
O…
La distancia, esa cuenta…
O…
Las flores del mal…
Y
En el fondo, esta soledad.
O…
Varias cosas a la vez…
O…
Un breve descanso…
O…
Una mañana sin sol…
O…
Todas las veces que no estuve…
O…
La altura como punto de partida…
O…
El saco bordo enterrado…
O…
Manojos de pelos en mis manos…
O…
Simplemente no supe decir…
O…
Las sombras a mis espaldas…
O…
El viento de desde otro rumbo…
O…
La distancia, esa cuenta…
O…
Las flores del mal…
Y
En el fondo, esta soledad.
4986
Para mi cumpleaños me regalaron una bomba
Ella quiere explotar pero yo no la dejo
Es una bomba linda
Parecida a la de Hiroshima
Parecida a la de Nagasaki
No son dos calles, no.
No quiere que le de calor
Ni que la arrope cuando no puede dormir
Yo mastico arena y clavos
Ella es fría
Ella está cerca del cielo
Sabe dónde está la olla
La que me salva, la que me salva
Pero ella no quiere salvarme
Solo está deseosa por explotar, está loca.
No quiere conversar
Esta dispuesta a no comer (yo le insisto)
Yo estoy contento con mi bomba
La saco a pasear y todos la miran
Se parece a aquel cuadro
Yo mastico y no tengo más muelas
Me divierto con la bomba.
Para mi cumpleaños me regalaron una bomba
Ella quiere explotar pero yo no la dejo
Es una bomba linda
Parecida a la de Hiroshima
Parecida a la de Nagasaki
No son dos calles, no.
No quiere que le de calor
Ni que la arrope cuando no puede dormir
Yo mastico arena y clavos
Ella es fría
Ella está cerca del cielo
Sabe dónde está la olla
La que me salva, la que me salva
Pero ella no quiere salvarme
Solo está deseosa por explotar, está loca.
No quiere conversar
Esta dispuesta a no comer (yo le insisto)
Yo estoy contento con mi bomba
La saco a pasear y todos la miran
Se parece a aquel cuadro
Yo mastico y no tengo más muelas
Me divierto con la bomba.
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